20 de enero de 2016

Tallarines de remolacha con salsa de gruyère y piñones

Se denomina pasta a cualquier tipo de alimento preparado en una base de masa hecha con huevo, harina y agua, básicamente. Éstos dan un producto que se cocina en agua hirviendo hasta que estén tiernos.
Aunque no sin antes darle la forma que deseamos. Para ello se pasa por una máquina formada por unos rodillos amasadores que la prensan hasta dejarla del grosor determinado, aunque por supuesto, se puede hacer como se ha hecho siempre, a mano con ayuda de un rodillo y unas guías de madera.
Tras ello, se deja secar, o se rellenan de una mezcla de carnes, quesos, o lo que más nos apetezca.
Hay una amplísima forma de disfrutar de la pasta fresca. 
Pero bueno, ¿Qué os voy a contar? Si la pasta es el plato por excelencia, el que se empieza a hacer cuando te independizas y vas aportándole cosas y mejorándolo a medida que pasa el tiempo, hasta dejarlo a tu gusto.
No hay a quién no le guste la pasta, y para prueba, un botón. Éste plato se lo hice a mi primo, que odia las verduras, y por consiguiente cuando vió la pasta rosa se echo para atrás, pero al probarla, todo cambió.
¡Espero que os guste!


Estos tallarines de remolacha son mi décima aportación al reto:

Con el lío de las fiestas navideñas, éste mes se descubrió rápidamente el desafío. Y yo, en cuanto lo adiviné me puse con las manos en la masa, y nunca mejor dicho.
Pasta fresca.
La verdad es que la pasta fresca a mi no me supone ningún desafío.
Tengo la máquina desde que empezaron mis estudios en la escuela de cocina, y siempre que puedo la hago.
Y es que en comparación no tiene nada que ver con la pasta industrial, aunque claro está, ni todos los días hay tiempo, ni por supuesto ganas de hacer la pasta fresca. Y básicamente, para eso está la pasta envasada, con tantos tipos, formas, y rellenos.
En los primeros meses de mis estudios de cocina, una de la temática fué la pasta, y con ella una grandisima variedad de salsas y formas de preparación. Allí vimos las tan originales y vistosas pastas coloreadas, en las que hoy me he inspirado.
He hecho unos tallarines rosas, con el jugo de remolacha, que como poco, llaman la atención.
Y los he hecho gracias a Rocío del blog Chismes y cacharros que ha sido la que nos ha retado a ello.
Animaros a ver conmigo el resto de participaciones en Desafío en la cocina (Pasta fresca). Seguro que nos pica el gusanillo, y probamos algún tipo de pasta nuevo!





(4 pax)
INGREDIENTES:

- 400 g de harina de trigo
- 4 Huevos
- 4 Cditas de aceite de oliva
- C/s sal
- Jugo de remolacha
- 120g de queso gruyère
- 200 ml de nata para cocinar
- Perejil
- 50g de piñones



PREPARACIÓN:

Hacemos la pasta fresca de igual modo que en la receta de Lasagna boloñesa casera, aunque en éste caso, agregamos el jugo de remolacha también.

Una vez que la pasta esté homogénea y no se nos pegue a las manos, le damos forma cilíndrica y lo envolvemos en papel film, lo metemos en la nevera durante una hora, aproximadamente.

Pasado el tiempo, así es como queda

Pasado el tiempo, boleamos la masa de 50 g en 50 g aproximadamente, pasándola por harina.

Empezamos a estirar en la máquina de pasta.

Hasta dejarla de un grosor de 2mm.

Pasamos por el rodillo de los tallarines, le damos forma y disponemos en unas tiras para secar.
Yo en éste caso, lo he hecho de un día para otro.

Comenzamos a hacer la salsa.
En un cazo a fuego lento para evitar que humee, derretimos la mantequilla.

Cortamos la cantidad necesaria de queso gruyère.
Éste queso de origen suizo tiene un sabor muy intenso.

Cortamos el queso en finas lascas y las agregamos a la mantequilla. Dejamos que se derrita.

Una vez que se haya derretido, agregamos la nata y el perejil, dejamos cocinar un poco, hasta que se forme una salsa homogénea.

En una cazuela amplia donde vayamos a cocer los tallarines, disponemos un par de hojas de laurel, sal, aceite de oliva y agua.
Dejamos que llegue a ebullición.

Tras una noche de secado, el resultado de la pasta es este.

Una vez que el agua haya comenzado a hervir, echamos los tallarines, de a pocos hasta que estén completamente cocidos, lo que nos llevará unos 5 minutos aproximadamente.

Una vez pasado el tiempo de cocción los escurrimos y disponemos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
Repetimos el proceso hasta acabar de cocer toda la pasta, entonces ponemos la sartén al fuego y salteamos para que esté todo caliente.

Pasamos la pasta a un plato de presentación.

Salseamos con la crema de queso caliente.

Agregamos unos cuantos piñones tostados.

Éste es el resultado final de nuestros tallarines de remolacha.

Por si alguien se lo pregunta, la remolacha no cambia nada el sabor de la pasta. Simplemente le aporta ese color tan característico.
¡Qué aproveche!

14 comentarios:

  1. Que bonito queda el color en crudo :)

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    1. Cocinado pierde un poquito, pero también es muy bonito. Gracias Carola.
      Besos

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  2. Me encanta el color!! Había visto muchos tipos de pasta, pero no con remolacha. Me parece muy original

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    1. Muchas gracias, guapa.
      Pues es muy usual, seguro que es que no te has fijado! ;) Muack

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  3. Muy originales y vistosos...están diciendo cómeme...
    Besitos...

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    1. Tanto lo repitieron, que al final nos los comimos! Y sin rechistar! :P
      Muchas gracias
      Besos

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  4. Qué color más bonito y qué ricos tienen que estar!
    besos

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    1. Estaban buenisimos, hasta a mi primo que el pensar en comer remolacha le da un poco de repelús, se los comío y le encantó.
      Besos

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  5. Que ricos con esa salsita. El color de la pasta chulísimo

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    1. Muchas gracias! La salsa le iba fenomenal, y la pasta estaba buenísima! Besos

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  6. Que color tan bonito les da la remolacha...me los apunto!! Bs.

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    1. Si, quedan super bonitos, aunque como ves pierden un poquito de tono tras la cocción, pero de igual manera, están buenisimos!
      Besos

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  7. Que colorida, eso quería conseguir yo pero creo que le puse muy poca remolacha. Está estupenda. Un saludo.

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    1. Yo le eché el jugo de cuatro remolachas (Sólo jugo, nada de puré) y así quedaron. Para otra vez, echaré más sin duda, ya que apenas le da sabor.
      Muchas gracias! Besos

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